domingo 9 de diciembre de 2007

Hablando de MEMORIA HISTORICA

Si me preguntaran sobre qué es lo que trae a mi memoria, el pasado histórico de mi patria, no tendría mas remedio que hacerme eco de lo que he leído, escuchado o estudiado.

Y es que, la mayoría de los españolitos que vivimos actualmente, incluso los mas mayores, apenas recuerdan nuestro pasado histórico. Nuestra Historia, es sin duda, una de las mas singulares de los pueblos que forman este planeta llamado Tierra.

Fuimos tan importantes en el pasado, que tuvimos un Imperio donde jamás se ponía el sol, eramos respetados, admirados e imitados. No es de extrañar, que en el siglo XVI y XVII, la cultura española dominase sobre todas las demás; baste recordar genios de la talla de Velazquez, Murillo, El Greco o Zurbarán en la pintura, o Lope de Vega, Calderón, Tirso de Molina, Santa Teresa, Quevedo, Góngora o Cervantes en la literatura o Francisco Guerrero, Tomás de Vitoria, Mateo Flecha, Nicolás Doizi, Juan de Narvaez o Vicente Espinel en la música.

Y sin embargo, ¿Por qué no nos enseñan esta memoria histórica en las escuelas? ¿por que, esa culpabilidad a enseñar nuestro gloriosísimo pasado, - que más quisieran otros para sí - , que nos llevó a descubrir y colonizar un continente? ¿Acaso sólo se habla de memoria histórica para referirnos a la guerra civil española y a sus resentimientos y resentidos?

La Guerra Civil Española, comenzó un 17 de julio de 1936 con un levantamiento militar en Africa. Desde entonces han pasado 71 años y lamentablemente pocos quedan vivos de aquellos tiempos. Los que recuerdan la guerra, la vivieron siendo niños, y los contendientes de ambos bandos, esos que tenían entre 20 y 50 años cuando estalló la contienda, yacen muertos y enterrados para siempre.

Pero si existen españoles de la postguerra, esos que vivieron las trágicas consecuencias de unos tiempos en los que el mundo se volvió loco e invivible. Esos que curiosamente son los que no quieren revivir el pasado.

Y existe una generación en torno a los 50 años de edad, que lamentablemente viven bajo la memoria de lo que les contaron, de fusilamientos, de tropelías, de momentos en los que en España había familias enfrentadas, y odios viscerales entre vecinos, hermanos, amigos y familiares. Y se nos olvida que fueron precisamente estos odios los que originaron la guerra. Se nos olvida que estos odios no los generó la contienda, sino el ambiente existente en los años y meses anteriores a las luchas fraticidas, ya que, la guerra fue consecuencia de estos odios y nunca al revés.

Los ganadores de la contienda dedicaron los primeros años de su victoria a humillar y escarnecer a los vencidos, que ahora, tantos años después de finalizado el conflicto y tantos años después de muerto el dictador, pretenden ser ahora los humilladores. Y en eso está nuestro presidente actual, quien en su blasfema incapacidad y su obscena inutilidad, pretende que los que humillaron sean humillados, incluso aunque estén muertos ya, y crear un cierto ambiente de que los ganadores de la guerra fueron "los malos", frente a unos "buenos" que lamentablemente, en la película de su historia, no gozaron de un final feliz.

Y estamos los que como yo, eramos niños cuando finalizó la dictadura, pero que vivimos la llamada transición y los primeros gobiernos democráticos. Yo por ejemplo, siempre pude elegir a mis gobernantes, nunca me sentí ni humillado ni con derecho a humillar y por supuesto, nunca tuve odio a ningún vecino, hermano o familiar.

Sin embargo, tengo memoria histórica. Y recuerdo, porque me lo contaron, que en España la televisión era dirigida desde el Gobierno, de días de futbol y futbol y mas futbol, de prohibiciones para que no se hablará del régimen y se hiciera escarnio de los dirigentes políticos, de secuestros de revistas y periódicos, en resumen, el final de la dictadura y de la España de Franco.

Ahora, en la España de Zapatero, ¡¡¡hay que ver como se acercan los extremos!!!, se vuelven a secuestrar revistas, -El Jueves-, se prohiben actos para evitar la clásica pitada a Zapatero, -entierro del Guardia Civil asesinado por ETA, Fernando Trapero-, se dirige la televisión estatal, hasta tal punto de cambiar el lema de una manifestación, -"por la libertad y la derrota de ETA" para todos, pero "por la paz y la derrota del terrorismo" para TVE-, mientras que se hace constantemente apológia de las bondades zapateriles con la constante aparición en los medios de sus voceros y justificadores constantes, lease, Enric Sopena, María Antonia Iglesias y otros mas que desconozco sus nombres, pero de menor calado y notoriedad, a la vez que se ha creado una editorial que, copiando aquella otra llamada "del movimiento" con el Diario Arriba dedicado exclusivamente a glosar a Franco y sus Gobiernos, tenemos a Prisa, que hace lo mismo pero de Zapatero, el PSOE y todo lo que tiene su tufillo. Y para terminar con las concordancias, nuestros hijos deberán estudiar esa aberración llamada "Educación para la Ciudadadía", del mismo modo que nuestros padres tuvieron que estudiar la "Formación del Espíritu Nacional" y mientras tanto, futbol, futbol y futbol por la tele...

Pero tenemos suerte, España está fisicamente en Europa e integrada en la Comunidad Europea, porque si estuviera enclavada en America del Sur y lejos de las Instituciones, no me cabe ninguna duda de que Zapatero y sus adlateres, convertirían en un pis pas este país, en una republica bananera donde él, cual Hugo Chavez patrio, sería, sin duda, su presidente perpetuo.

Y como quiero hablar de la Memoria Histórica, mi próxima entrada en este blog, será sobre "los niños de la guerra" y sobre la actuación del Frente Popular (los "buenos", los del abuelo de Zapatero) en poblaciones como Quinto, Belchite y Codo, poblaciones de Teruel, donde aún hoy, la expresión Frente Popular, sigue provocando diarreas, menores que la diarrea mental de nuestro presidente, pero al fin y al cabo, diarreas...

Fotos: Cárteles de la República

jueves 6 de diciembre de 2007

Los inútiles siempre acaban pareciendose

Cuando un inútil, alguien que es una inmensa medianía tanto como persona como en su entorno, alcanza la mas mínima cuota de poder, se agarra con uñas y dientes a su poltrona, a sabiendas de la inmensa suerte que ha tenido y a sabiendas también, de que perder esa poltrona le sumiría a un olvido del que no volvería a resurgir jamás.

Cuando Zapatero llegó a la presidencia del PSOE, ni él mismo se lo creía. ¿Que meritaje acompañaba a este señor para tanto honor?¿cual era su curriculum político, cuales sus logros, a donde estaban sus méritos y su trabajo? Fue una mera cuestión de suerte.

Y al igual que todos aquellos que tienen un golpe de fortuna y se saben inútiles e incapaces, se agarró a su suerte y al sillón de su despacho, arrullado por la gentil cohorte de pelotas, bobos e inútiles como él, para mantenerse "per secula seculorem" en el lugar que nunca el destino les tenía predestinado.

Y otra vez la diosa Fortuna, tuvo el afán de aliarse con él y con los suyos y gracias a un golpe de suerte para él y de negro infortunio para muchos miles de españoles, una terrible acción terrorista le aupó a un lugar al que ni dormido habría optado ocupar.

Otra vez la suerte, la mala suerte de esta gran nación que es España, había aupado a otro inútil mas a lo mas alto del poder político. Y no era la primera vez que pasaba...

Nuestra nación, casi siempre ha tenido la mala suerte de no tener los políticos que sus hijos se merecen. Las paginas de nuestra común historia están repletas de infames personajes; me vienen a la memoria Carlos IV y Fernando VII o Isabel II, politicuchos de tres al cuarto que ocupan con glorioso deshonor las paginas mas nefastas de la Historia de España, esas donde ya tiene su hueco nuestro actual presidente, el inepto ZP, todo un lujo para la deshonra histórica de esta nación.

A finales del siglo XIX, nuestro país atravesaba un crisis terrible. Por un lado, existía en los ambientes políticos un aire de cambio, donde por parte de la izquierda española se fraguaba un enorme declive hacia el republicanismo, por otro, se habían sucedido, revueltas campesinas, el crecimiento del anarquismo y sus actos terroristas como el del Liceo catalán, y el conflicto de la ciudad de Melilla con las tribus fronterizas del Rif.

El Gobierno de España tenía una cierta alternancia, entre los conservadores de Canovas y la izquierda liberal de Sagasta.

Canovas fue un gran político, un político brillantísimo que tras la firma de los Acuerdos de El Pardo en 1881, alternó su puesto de primer ministro con el izquierdista liberal Praxedes Mateo Sagasta, dándose la circunstancia de que lo que Sagasta arruinaba, años después volvía a arreglar Cánovas. Es decir, poco mas o menos como en la actualidad. Bastan tan sólo unos años de gobierno de izquierdas para dejar España como un solar, un solar que vuelven a levantar los gobiernos conservadores. Así es en la actualidad y así fue en el pasado.

Incluso, cuando Canovas fué asesinado, Sagasta hubo de rendirse a la evidencia de la embergadura de la figura del malagueño. Esto obligó a Sagasta a pronunciar la frase de "tras la muerte de don Antonio, todos los políticos podemos llamarnos de tu".

Y muerto Canovas, los gobiernos de izquierda y los errores de Sagasta, llevaron a nuestro país a la mas absoluta decadencia. Resulta curioso ver como Sagasta y Zapatero han llegado a parecerse.

Hablaba al principio de el desaliento que cundía en España cuando las tribus rifeñas intentaron hacerse con Melilla. El propio Sagasta se ocupó de la diplomacia española para este asunto. El resultado no pudo ser mas nefasto, la imagen de ineptitud diplomática fue tan manifiesta que incluso Marruecos estuvo a punto de anexionarse la ciudad. Y es que el gobierno Sagasta se había encargado con su nefasta política internacional de destruir las alianzas internacionales españolas, llegandose incluso a permitir que buques de guerra Estadounidenses fondearan en puertos españoles, tomando buena nota de lo que habría de suceder poco después.

El gobierno decidió encargar a Las Cortes un proyecto de reformas en Cuba, razón por la que se inició una insurrección en la isla. Se enviaron a la isla alrededor de 200.000 soldados, que fueron victimas de la malaria y de la deficiente sanidad, pero no de los insurrectos.

Sin embargo, los insurrectos encontraron el apoyo incondicional de los Estados Unidos, totalmente interesados en la consecución de las materias primas de la isla, denunciando además ante la Comunidad Internacional, la llamada "Reconcentración" llevada a cabo por el magnífico Capitán General Weyler.

La "Reconcentración" consistía fundamentalmente en una fortificación de las aldeas cubanas que impedía la entrada y salida de las mismas sin el conocimiento y autorización de las autoridades militares española. Pese a que los estadounidenses denunciaron entonces estos lugares como campos de exterminio, númerosos estudios actuales, también estadounidenses, no dudan en afirmar que esas afirmaciones fueron tan solo maniobras políticas de difamación y que si hubo muertos entre los allí concentraron fueron por causas de las enfermedades, dándose la paradoja de existir mayor número de muertos entre las tropas españolas que entre los insurrectos cubanos.

Sagasta, presionado por las criticas al Capián General Weyler, decidió relevarle en el cargo cuando éste se encontraba a punto de conseguir la victoria y callar la boca para siempre a las autoridades estadounidenses, el resultado fue el esperado tras el relevo, Estados Unidos nos declaró la guerra y toda Cuba se rebeló contra el gobierno de España.

El incapaz de Sagasta, para evitar la guerra, llegó incluso a pactar con los terroristas cubanos y ofrecerles mayor autonomía, así como un sin fín de concesiones inútiles que debilitaron enormemente la causa española. Sagasta jamás debió negociar con los separatistas cubanos, pero lo hizo, y el resultado fue infame, lejos de aclararse las cosas en Cuba, la también provincia española de Filipinas se alzó en armas contra España, sin embargo, el general al mando de la isla, el valiente General Polavieja, no dudó un instante en sofocar la rebelión a la que puso freno rápidamente y con el pacto de Biac Na Bató los líderes insurgentesrenunciaron a las armas sin obtener nainguna concesión a cambio. Sin embargo, los izquierdistas de Sagasta, demostrando una vez su incapacidad, fomentaron las desavenencias con el brillante Polavieja quien se vió obligado a presentar su dimisión, por lo que Filipinas se precipitó al descalabro hasta su pérdida total.

Cuando Estados Unidos nos declaró la guerra, se olvidó de un detalle excepcional, el que sin la ayuda de España, jamás habrían conseguido la independencia frente al colonialismo inglés, ya que España no sólo contribuyó a la causa estadounidense con importantes ayudas económicas, sino que también prestó importantísima ayuda militar sin la que no hubiera sido posible la cacareada independencia. Basten un par de ejemplos, Uno, nuestra "Manquita", la Catedral de Málaga no pudo terminarse de construir porque el dinero para ello fue enviado a las tropas de George Washintong para sufragar los costes de su guerra de independencia y Dos, nuestro General Bernardo de Galvez, español nacido en un pueblecito de Málaga, hoy heroe de la Guerra de Independencia Americana, al mando de su barco de nombre Galveztown, dió un giro inesperado a la guerra con la conquista y posterior defensa de la estratégica ciudad de Pensacola, demostrando a la vez que se podía derrotar a las tropas inglesas y derrotandolas después en todas las batallas en las que brillantemente intervino. Pues así nos pagó la nación americana nuestra firme contribución a su independencia.

Sin embargo, por esta causa, nuestros generales conocían muy bien el modo de combate estadounidense y si el incapaz Sagasta no hubiera sido presidente de España, la guerra jamás se habría perdido.

Efectivamente, la US Navy poseía 5 acorazados y 2 cruceros acorazados frente a 1 acorazado y 8 cruceros acorazados de la Armada Española. Y aunque los barcos americanos eran mas grandes y mejor blindados, los españoles eran tremendamente mas veloces y además mucho mejor armados.

Sin embargo, la incapacidad del gobierno izquierdista de Sagasta, retrasó tanto la construcción de los buques, que solo pudieron entrar en servicio bastantes años después de terminada la guerra. Y sin embargo, bien pudieron haber estado listos para ella, un misterio que jamás aclaró Sagasta y que forma parte de la incapacidad que siempre demostró tener. Se compró entonces un poderoso buque a Italia, el Colón, pero inexplicablemente, partió al combate ¡sin cañones!, ocurriendo lo mismo con el acorazado Pelayo. Resultado mas que inexplicable, nuestros buques insignias hicieron la guerra ¡sin disparar un solo tiro!.

La guerra se afrontó con la escuadra del Almirante Cervera compuesta por el Colón (sin cañones) y tres cruceros de la clase Vizcaya, faltos de puesta a punto.

Resulta que todo esto fue así, porque en los Presupuestos General del Estado, no se previnieron los gastos de mantenimiento de nuestra Armada, y claro, sin dinero, jamás se pudieron mantener adecuadamente los buques.

De los barcos destinados en Cuba, al mando del Almirante Manterola, tras meses de perseguir a los insurgente cubanos, de los cinco cruceros con los que contábamos, tan sólo uno podía navegar, por lo que tuvo que luchar inmovil, es decir, un blanco fácil para los navios estadounidenses.

No es de extrañar que nuestra presencia en el mar fuera barrida de inmediato. Entonces los soldados estadounidenses desembarcaron para luchar en tierra contra las tropas españolas. Y ahí la historia fue bien distinta, todas las batallas libradas terminaron en estrepitosas derrotas estadounidenses. Esto obligó a los estadounidenses a iniciar un bloqueo de la isla basado en su superioridad naval y a los españoles a una resitencia numantina.

La guerra no tenía fin, pero entonces los estadounidenses amenazaron al gobierno Sagasta con invadir Canarias o incluso bombardear desde el mar las costas españolas. Entonces en otra genialidad de Sagasta, se decidió firmar la paz, aú a costa de entregar todas nuestras posesiones en ultramar, en definitiva, cambiar una derrota gloriosa ante un enemigo superior, ante una derrota humillante con una capitulación sin concesiones. España se convirtió de repente en una nación decadente y asumió un terrible complejo de inferioridad.

Ante la sorpresa de todos, incluso de los mismísimos estadounidenses, España entregó Puerto Rico, donde no había rebelión alguna y donde incluso hoy continuan preguntandose el porque dejaron de ser españoles. Tal era el talante de Sagasta, el de la negociación absurda con terroristas e independentistas, el de la cobardía y el de la traición.

Así, mientras España no supo negociar políticamente la independencia de Cuba ni de Filipinas, otros pueblos como Australia y Canada, la obtenían sin pegar un solo tiro y permitiendo que el país que las colonizó mantuviera excelentes relaciones de todo tipo con los nuevos paises emergentes. En resumen, un desastre de la diplomacia española.

Rompimos entonces nuestras relaciones con Estados Unidos y con Inglaterra y nuestra influencia en Europa quedó por los suelos. Incluso nuevos paises africanos como Argelia y Marruecos bajo protección francesa osaron subirse a las barbas a la nación que apenas 50 años antes era una de las mas respetadas y poderosas del mundo.

Bajo los Gobiernos de Sagasta, el pueblo llano acuño el refrán de "es peor el remedio que la enfermedad", porque la política interior del regimen izquierdista fue tan nefasta como la llevada en el extranjero. Así, mientras los miembros del Gobierno cacareaban aquellos comienzos del siglo XX como el de la "edad de plata" española, lo cierto es que la decadencia moral, el hambre, la delincuencia y el declive cultural se hicieron dueñas de la sociedad española.

Seguro que a muchos les sonará a vivido en estos últimos cuatro años lo ya vivido allá por el desastre de 1898. Entonces un gobierno de izquierdas al frente de un tal Sagasta hundió el país casi para siempre, algo parecido a lo que 110 años depués otro gobierno de izquierdas de un politicucho de apellido Zapatero está a punto de conseguir.

Cuando el amor a España se sustituye por el amor al poder y además un inutil carente de ideas y lleno de resentimiento se hace cargo del Gobierno de la Nación, la deriva hacia ninguna parte se hace tan notoria, que sólo puede desembocar en un estrepitoso fracaso del que nos resultará muy dificil levantarnos.

En marzo tenemos la oportunidad de cambiar nuestro destino


Indice Fotográfico:

1.- Sagasta. 2.- Canovas. 3.- Flota Española. 4.- Flota Estadounidense. 5.- Segismundo Bermejo, Ministro de Gobernación. 6.- Capitán General Valeriano Weyler. 7.- Conversación Prebélicas entre Weyler por parte española y MacKinley, presidente de Estados Unidos. 8.- Los ultimos de Filipinas a su llegada al puerto de Barcelona.









miércoles 5 de diciembre de 2007

Queridos amigos:

Queridos amigos:

Parece mentira como las circunstancias llegan, a veces, a condicionarnos. Recuerdo claramente el día en que Caballero ZP nos indicó a todos los habituales de su blog, su lucha por iniciar una nueva andadura. Y recuerdo también como yo, que empezaba una, le animaba a tirar de un carro que seguramente le reportaría infinidad de nuevas y estables gratificaciones personales.

Y yo, que suelo cumplir lo que prometo, me prometí a mi mismo ser consecuente con mi forma de pensar y por ello, comencé un proyecto personal y laboral que me ha obligado a viajar y viajar, a conocer nuevas gentes, a establecer nuevos proyectos y a plantearme nuevas metas.

El lado negativo de todo lo anterior, es que me ha mantenido alejado de mi familia y por consiguiente, de estas páginas y de esos buenos amigos que siempre fuisteis vosotros.

Y aunque de vez en cuando, por teléfono y a través del correo electrónico hablaba con mi querida amiga Pere, releer vuestros escritos, vuestros correos y vuestras opiniones, han producido en mi, una sensación de calor y de ternura que me resultaría muy dificil de explicar, pero que tiene mucho que ver con el cariño, con la amistad y sobretodo con el reconocimiento; Queridos amigos, sencillamente sois magníficos y os aseguro que lejos de vosotros se está infinitamente peor que a vuestro lado, ahora, espero que el trabajo y un poco de vaguería innata, no vuelva a enviarme lejos de estas páginas vuestras que tanto respeto, tanto significan para mí y tanto amo.

Y dicho esto, me gustaría hacer una pequeña reflexión y explicaros un propósito. La reflexión es simple, he estado pensando sobre que cosas contar, sobre que escribir y eso me ha llevado indefectiblemente a formularme un propósito: aunque seguiré dándole un cariz histórico a estas páginas, desde ahora hasta las elecciones, intentaré además imprimir un cierto regusto político a todo lo que aquí manifieste.

Lo haré desde dos premisas, la primera que es sin duda mi profunda aversión hacía esa tragedia nacional que significa el infame Zapatero y la segunda, mi firme propósito de volver a la normalidad histórica y dicharachera, tan pronto como se hayan celebrado las elecciones del mes de marzo.

Y para terminar, comprobar el regreso de algunos ilustres, algo que me ha causado profunda alegría, aunque creo, que al igual que yo, nunca se fueron del todo, pues aunque mi ausencia ha estado fundamentada en mis obligaciones, las suyas nunca fueron obligadas. Pienso y siempre pensaré que a ellos se les echó mucho mas en falta que a mí. Simplemente porque ellos lo merecieron siempre más.

Queridos amigos, bienhallados, me alegra infinitamente este reencuentro.

Un abrazo, El Asomado.

viernes 19 de octubre de 2007

Casarrubios del Monte

Dicen que San Juan de Dios nació aquí.

Lo malo es que las crónicas cuentan que este soldado convertido en sacerdote, patrono de los hospitales y de los enfermos, y que antes que cura había sido, loco, pastor, guerrero, vendedor ambulante y librero, nació en Portugal.


Sin embargo, no pocos historiadores que investigaron sobre él, afirman que el nacimiento portugués es tan solo una coartada para enmascarar su origen judío y que donde realmente nació fue en el pueblo de Casarrubios del Monte (Toledo), hoy origen de esta historia.


En 1468, el rey Enrique IV de Castilla en esta misma villa, dio orden para que su hermana Isabel fuera proclamada reina, nombrándola en ese instante como su heredera. Nada importante si esa Isabel no hubiera sido la futura primera reina de España, Isabel la Católica.


Desde que la capital del reino de España se traladara desde Valladolid a Madrid en tiempos de Felipe II, la mayoría de los españoles creen que jamás ninguna otra ciudad española ha sido la capital de España.


Y se equivocan, porque el día 8 de noviembre de 1619, la capital de España fue Casarrubios del Monte.


Resulta que esta población formaba parte del llamado "Camino Portugués", es decir, la ruta habitual para ir y venir desde Madrid a Lisboa. En aquel entonces, era rey de España Felipe III que había acudido a la vecina Portugal por razones de estado. A su regreso, el rey que había contraido unas fiebres, se sintió tan enfermo que hubo de obligarse a guardar reposo en Casarrubios.


Como quiera que el rey no mejoraba y empezó a temerse seriamente por su vida, hasta el punto de trasladar el cuerpo incorrupto de San Isidro desde Madrid, la capital se estableció en esta localidad.


Toda la Corte se trasladó a Casarrubios y con ello, toda la cohorte de personajes habituales al gobierno de España, aristócratas, nuncios, secretarios, ministros... Y así continuó hasta que, bien por intercesión del santo patrón, bien porque la hora del rey aún andaba lejana, Felipe III sanó y la Corte volvió a trasladarse a Madrid el día 3 de diciembre del mismo año.


Pero durante casi un mes, esta modesta villa de apenas dos mil vecinos de la época, fue la capital de España y de un sin fín de territorios que habrían de perderse doscientos años después y para siempre.


Un día, desde Casarrubios del Monte se gobernó el mundo.

miércoles 17 de octubre de 2007

Confesión

En estos días, después de mi pequeña huida laboral, he releido vuestros blogs para ponerme al momento de todo lo que, en mi ausencia habiais escrito.

Y después de todo lo que he leido, tengo que confesaros mi resquemor y ese pequeño vacio emocional que he sentido al caer en la cuenta de mi ausencia en el día de la festividad de España.

Sigo confesandoos que a este servidor, que ha vivido algunos momentos importantes de su vida fuera de este maravilloso país que nos acoge, le hubiera gustado escribir acerca de los sentimientos que me ocupan cada vez que, por alguna u otra razón, se me recuerda que soy español.

Ahora, existen incluso compatriotas que reniegan del sentimiento españolista. Incluso a quienes sienten el orgullo de serlo, osan tildarlos como "fachas" o cavernarios, y sin embargo yo, cada vez que escucho cualquier recuerdo de mi patria o presiento cualquiera de sus símbolos, tengo que confesar que me estremezco y mas de una vez he llegado a emocionarme.

Y es que desde pequeño, llevo en mi sangre quinientos años de historias, empresas y ensueños, la raza y el carácter de los pueblos íberos y los sueños de las naciones celtas. Mi alma está impregnada con las brumas y las montañas de Asturias, ¿Que decir de la emoción que siento cuando cada hora el reloj del Gobierno del Principado, en Oviedo, tañe las notas de la canción mas asturiana, "Asturias patria querida, Asturias de mis amores"? . LLevo en mi el sonido de las muñeiras de la Galicia de mi abuela, donde un día a los orillas del Sar, pensé que el mundo era del todo verde...

Fue una argentina nacida en 1930 y que quiso ser hija de un ferroviario inglés, quien mejor definió lo que podriamos recordar como un paseo por España. Me refiero a María Elena Walsh, quien después de recorrer nuestro país de norte a sur y de oeste a este supo definir como nadie en su poema, lo que supone la dicha de recorrer nuestras ciudades confundiendose entre sus gentes.

¡Ay paloma!
que bajas a las Ramblas
de Barcelona
con la muerte en las alas
sola

¡Ay cigüeña!
que sobre un campanario
por Valdepeñas
asoleando tu nido
sueñas

¡Ay gaviota!
San Fernando de Cádiz
deslumbradora
te espero como blanca
proa

¡Golondrinas!
que volveran oscuras
siempre a Sevilla
dibujando en el cielo
rimas

Fui peregrina feliz
de luz española
y después, con la muerte en el alma
ave que se desploma
tanto amor quien me lo quita
tanta dicha quien me roba...

Y aunque María Elena no nombró en su poema otros maravillosos lugares de España, basta leer el final de su canción para entender la dicha que se siente sintiendo lo que yo siento ahora.

Quiero a mi país y no me apetece, para nada, ocultarlo.

Un cariñoso abrazo, amigos de la blogosfera, esta entrada va dedicada a todos vosotros.

martes 16 de octubre de 2007

Sayonara Norik


La Muerte de un Campeón


Parece mentira y paradójico que quien se ha jugado la vida semana tras semana en esos Circuitos del Campeonato del Mundo de Motociclismo, haya encontrado la muerte en una callejuela de un polígono industrial mientras un camión hacía una maniobra indebida.

Todos le conociamos por Norik Abe, quizás para acortar su largo e impronunciable nombre de Norifume. Todos recordamos su larga cabellera sobresaliendo del casco volando al viento. Y sin embargo, a los que seguimos el Campeonato del Mundo de Motos y cada semana le echabamos de menos, siempre nos quedará en la retina la imagen del japonés sonriente que fue capaz de poner siempre en apuros a Dohan, Cribillé y Biaggi.

El pasado 7 de septiembre, en un triste accidente de moto, nos dejaba para siempre el gran campeón y mejor persona, Norik Abe.

Atrás quedaron sus grandes premios ganados, su tesón, su arrojo y su valentía en quien siempre se distinguió por llevar peor montura que los demás, en trazar distintas las curvas de los demás y en conducir una moto como no lo hacían los demás.

Al final, el bueno de Norik nos ha dejado, para siempre, a sus recientemente estrenados 32 años. Poco eco de la noticia se ha hecho la prensa sobre su trágica despedida, pero, un servidor, que siempre disfrutó con este simpático japonesito, tenía la obligación de despedirse de él.

Hasta siempre Norifume, ya estas marcando "poles positions" en el Cielo. Que Dios te guarde, amigo.

sábado 13 de octubre de 2007

Otra vez en casa

Queridos amigos:

Motivos laborales me han ausentado de estas páginas durante un breve tiempo, sin embargo, una vez regresado, me han emocionado vuestras innumerables muestras de preocupación y afecto por mí.

Ya estoy de nuevo en casa, y solo se me ocurre después de releer todos vuestros mensajes, una sola palabra: