sábado, 24 de febrero de 2007

El Calendario, Shakespeare y Cervantes



Actualmente, con algunas modificaciones, la civilización occidental a la que pertenecemos, usa el llamado Calendario Gregoriano. No siempre fue así, ya que éste vino a sustituir al denominado Calendario Juliano. Y aunque parezca mentira este hecho, afectó en gran medida a las vidas de Cervantes y Shakespeare.
Los primeros calendarios conocidos estaban construidos en torno a los ciclos lunares. Sin embargo, una sociedad agrícola como la egipcia, en el año 4326 antes de Cristo, implantó un calendario solar que además tenía muy en cuenta las anuales crecidas del río Nilo.
No existía un calendario tipo usado por todos los pueblos de la antigüedad, es mas, cada pueblo tenía su propio calendario lunar afín a sus necesidades y a sus creencias religiosas. Así, para algunos pueblos, el calendario tenía mas días que para otros y por lo tanto mayor número de meses y se daba la circunstancia de que o bien todos los meses tenían el mismo número de días o carecían de cualquier ordenación, bien pudiendo un mes tener 10 días y el siguiente 24.
El Imperio Romano usaba un calendario que tenía 304 dias distribuidos en 10 meses. Esto originaba un enorme desfase de tiempo que los gobernantes de la época reajustaban cada año, y para ello, decidieron ampliar el número de meses al final. Como muchos de los nombres de los meses se han conservado el "mes décimo" llamado por eso diciembre curiosamente es en nuestro calendario actual el mes numero doce.
El año romano empezaba en el mes de Marte o Martius y terminaba con el añadido de los dos meses en Februarius. El ajuste anual se realizaba atendiendo a motivos políticos, nunca astrónomicos, tales como votaciones, pago a los siervos, querer estar mas tiempo en el cargo, es decir, que cada calendario anual era distinto del anterior en la realidad y muy probablemente distinto del que habría de llegar.
Julio Cesar, que era entre otras cosas un gran hombre de estado, percibió la necesidad de cambiar el calendario, unificandolo para que fuera solamente uno el usado en todo el Imperio y ajustandolo a un patrón astronómico.
En el año 46 antes de Cristo, en colaboración con el astrónomo Sosígenes de Alejandría se creó e instauró el nuevo calendario que paso a llamarse Juliano en honor a su impulsor Julio Cesar. El primer año, para ajustar el desfase astronómico heredado, tuvo la friolera cifra de 445 dias, sin duda el año mas largo de la Historia, corrigiendose todos los desfases. Instaurandose después un año de 365 dias y cada cuatro años un año de 366 denominado bisiesto. En este nuevo calendario el año terminaba el 23 de febrero, ese día tenía un nombre, "sexto calendas martii" y cada cuatro años, el recurso para ampliar a 366 días era repetir ese dia, es decir había dos días 23 de febrero. A este día repetido se le llamó "bis-sexto calendas martii" y de ahí proviene el nombre de bisiesto que es como conocemos a estos años.
Por motivos religiosos, en el año 44 antes de cristo los pontifices determinan que los años bisiestos lo serán cada 3 años en lugar de cada 4. Esto provoca un desfase que será corregido durante el gobierno de Cesar Augusto, ya en el año 8 despues de Cristo.
El año tiene entonces la siguiente estructura: Comienza con Januarius de 31 dias, y le siguen en este orden, Februarius con 29 los años normales y 30 los bisiestos, Martius con 31, Aprilis con 30, Maius con 31, Junius 30. El siguiente mes en el calendario romano se llamaba quintilis, o mes quinto, pero con el cambio y en honor a Julio Cesar pasa a llamarse Julius y tiene 31 días. El siguiente que debería ser sixtilis, o mes sexto, tambien cambia de nombre llamandose Augustus en honor a Cesar Augusto y tiene la duración de 30 días, le siguen september con 31, october con 30, november con 31 y decenber con 30.
En el año 321 después de Cristo, Constantino I el Grande, instauró la semana, copiada del calendario lunar judio y promulgando que el "die solis" o día del sol se llamara dominus o día del señor, actualmente domingo, ya que determinó que fue en ese día cuando resucitó Jesucristo, al haber muerto el quinto día de la semana judia.
Y en el año 1582 llega el lío. Intentaré resumirlo...
Habia habido un Concilio Eclesiástico en Nicea en el año 325 en el que se había fijado el momento en el que habría de celebrarse la Pascua, es decir, nuestra Semana Santa, por lo que la Iglesia determinó que había que modificar el calendario litúrgico.
Exceptuando la Civilización Islámica que se rige por el año lunar, el resto nos regimos por el denominado Año Tropico, que sin entrar en detalles es un año basado en el Equinoccio de Primavera. Pues bien, el calendario juliano determinaba que el año trópico duraba 365,25 días cuando realmente dura 365,242189, lo que en 1582 había producido un desfase de 11 minutos durante 1257 años, que eran los transcurridos desde la fecha del Concilio de Nicea hasta ese año, o lo que es lo mismo, un desfase de 10 dias.
El impulsor de esta reforma en el calendario fue el Papa Gregorio XIII y de ahí el nombre de gregoriano, y fue confeccionado por Cristobal Clavio un reputado astrónomo de la época.
Para poner en práctica este calendario se ordena que al jueves juliano le continue el viernes gregoriano.
Para la semana esto no traerá ninguna significación, ya que a un jueves le sigue un viernes, pero para el mes y el año si tiene una relevancia muy importante, ya que ese jueves era el 4 de octubre de 1582 y el dia siguiente fue el 15 de octubre de 1582. Es decir, por arte de magia 10 dias del año habian volado de un plumazo.
El calendario se adoptó inmediatamente por los paises Católicos. No fue así por aquellos en los que había otras confesiones que lo adoptaron años después. Así, hasta el año 1752 no fue adoptado por Inglaterra, siendo el ultimo pais en adoptarlo Grecia en 1923.
Cervantes es enterrado el 23 de abril de 1616, fecha gregoriana, y pese a haber muerto un día antes, fecha aceptada popularmente como de su muerte. Es decir que Miguel de Cervantes muere el 23 de abril de 1616 segun el calendario gregoriano.
Shakespeare muere el 23 de abril de 1616 del calendario juliano es decir, murio el 3 de mayo de 1616 del calendario gregoriano. Pero como en esa fecha Inglaterra aún no habia adoptado el calendario gregoriano y seguia contando los dias por el juliano, pese a haber fallecido con diez días de diferencia entre ambos, se dice sin embargo que murieron en la misma fecha.
Se da la paradoja de que murieron en la misma fecha pero en diferentes días...
Cuentan que cuando en 1752, Inglaterra decidió aplicar el calendario gregoriano restó de un plumazo 10 dias de los subditos de Su Graciosa Majestad. Sin embargo, cayeron en la cuenta de que desde cuando se instauró el calendarió hasta que se puso en práctica en la isla, había pasado el suficiente tiempo como para restar un día mas, es decir, once dias en lugar de diez.
Sin embargo ya se habían restado diez días. El gobierno decidió quitar un domingo, lo que indigno a los trabajadores que en modo alguno estaban dispuestos a trabajar un solo día mas... si no se les pagaba por ello. Hubo muchos altercados, peleas y al final los trabajadores decidieron hacer una huelga.
La crónica oficial dice que la primera huelaga inglesa data del año 1926 pero realmente y oficiosamente, la primera huega fue causada por la aplicación del calendario gregoriano.
En Rusia, la revolución bolchevique no podía aceptar imponerse a si misma un calendario realizado por un Papa. En alguna regiones de la extinta Unión Sovieta, aplicaron el calendario sobre la base de los diez dias ingleses y se olvidaron de ese día acumulado por los años bisiestos. Por eso durante muchos años en ciertas poblaciones de lo que hoy es Rusia, recibian el año un día despues que el resto del mundo. Y tanto duró que fue arreglado muy recientemente, con la llegada de la Perestroika y el acercamiento al mundo occidental.
Por eso, cuando nos digan que Shakespeare y Cervantes murieron el mismo día, no podríamos decir en absoluto que es incierto, pero si podriamos decir eso de que "no es lo mismo, pero es igual" ya que habiendo fallecido con diez dias de diferencia... fallecieron el mismo día.

Dedicado al Ilustre Notario de Madrid, Tomás Aguilera de la Cierva, que fue el primero en hablarme de esta curiosa historia.